Él vino a buscar y a salvar, no a los medio perdidos, sino a los perdidos. Deposita tu caso desesperado en Sus manos, ya que Él ha salvado a pecadores desesperados miles de veces, y los seguirá salvando todavía. Yo pido que antes de que descanses esta noche, antes de que te retires a tu cama, y te atrevas a cerrar tus ojos, que ésta sea la oración de tu corazón: “Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo; visítame con tu salvación”.
—Spurgeon
(Source: allanroman.blogspot.com)